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LOCURA

Te has convertido en mi deseo, si tú, te has convertido en mi agua, mi consuelo, en mi rabia, mi sosiego… ¿Cómo decir que estoy pecando si lo único que hago es amarte? ¡Decidme que estoy loca! No me importa, lo afirmo: Estoy loca, ¿y…? ¿Acaso un loco no tiene derecho a amar? La vida es una locura, pero, ¿qué sería la vida sin la locura de dos amantes locos por amar? Te has convertido en mi deseo, si tú. Te has convertido, en mi loca vida. Derechos reservados de autor.

ETERNAMENTE VIVO

Hoy pude ver su rostro En esta imagen llorando Cabizbajo y alegre, Bajo un techo solitario Perdido  pero bailando Su recuerdo me quedó Grabado  y sin rumbo En mi memoria me dejó Su voz en este mundo Él me despierta al alba; Una señal que se quiebra Que se pierde en su silencio Llanto humilde, perfecto, Y a mi vuelven sus paisajes, Vuelan sus sombras chinescas, Mientras borro y me mancho Sobre un garabato Sobre la sombra de mi mano Atropellando su silencio Reclamando su dolor. Y ahora soledad, me dejas sola, Con la garganta vacía e inmortal Con un argumento sediento Con su compañía y su tormento. " Dedicado a esos momentos de lágrimas contenidas frente a frente" Derechos reservados a la autora; Patricia López Castillo.

LA MAR CALLADA

¡Qué amanecer tan fortuito! Alejado de aquellas bocas Que se desgarran en quebranto Sin techo; ¡Bendito! Y su arena recorre cada herida Del que sangró y sangra, Cada gota y sal, escuece; ¡Venganza! Sus olas, testigos sin palabra De una guerra que no calla De un silencio que le atrapa Sin querer;  ¡Escapa! Su agua mansa. Su terrible Soledad se hace hueco Entre bombas, tiroteos, y Otras enfermedades; ¡Deteneos! Palabras, palabras y palabras Para sanar un sistema insostenible Por picos alimentados de mugre; ¡Divagando sin rodeos! Así se desmorona el mundo Y no hay más que una sombra De recelos y desengaño… Y a mi mar; ¡Ni tocarlo! Porque en sus aguas estamos a salvo, En tierra de nadie, en misión de Paz. Porque somos piratas de promesas; ¡A la vista está! Que un navegante por tierra Está condenado a callar, A sufrir para ganar, ¿y mi tesoro perdido? ¿Quién me lo da? Aquí me quedo en su cuna No hay dueñ...

PROTEGERSE NO ES SÓLO CUESTIÓN DE SUERTE.

Huyeron solitarias, cual noches de tormenta desoladas. Te hicieron fuerte, humano, sufridor cuando yo siento, siempre mesurado en tu aliento que contuve, y se lo llevó el viento. Desmejorado, tu llanto adormece, enternece y se enfurece bajo la litera, (y aún no me deja dormir...) (y no me deja sonreír...) sin tu amor no haces gotera; y en esta sociedad austera creces cual flor en el desierto (y esperas...). Seca y vieja mis patas de gallo  te muestran y también valiente, prudente, meciendo a tu lado y mereciendo un compás mutuo, que nos hace, de vez en cuando respirar (y un aliento más...) Con una mueca, tu muñeca aún dibuja mi sonrisa en un rincón abandonado,  no creas si el vivir te elevó la razón, admite, que tragaste su aprecio ¡Qué quedó de aquel guión! Cuando eres yo, cuando soy tú. Cuando tú, eres tú sin jugar a ser otro, (y acogernos, protegernos...) y yo, soy sólo conmigo, a jugar contigo sin ...

MI ESPEJO Y TÚ

¡Es hora de arrufarse! Bajo esos ojos que caen a sus pies, Resentidos, mirando por doquier en la penumbra: ¡Mostrarse! Prójimo legado en mi alma: ¡Penar por ti sería castigo! Mi sombra se aproxima a mi calma Vivir sin ti me nombra mendigo. Si no existieses conmigo ¡Cuál sería mi camino! Sin tu sonrisa me indigno, Sin tu presencia maldigo. Días de batallas nos brinda la vida insólitas e ingratas y desdichas los días. ¡Unánime en esta guerra! Sin lucha no queda nada Por todos los días de lujo Que sólo nutren nuestra alma. ¡Maldita cuál distancia! Nuestros caminos delatan Deleitan las alegrías Y los deseos que matan. Compartir quiero contigo Si el viento un día me lleva, Prefiero tenerte y sincera: ¡A morirte no te atrevas! Y son arias tus noches en vela, Desconsuelo y desengaño, Tus lunas lloraron, ¡Sosiega! ¡Levanta la mirada y vuela! Patricia López Castillo. Dedicado en especial a mi hermano que siemp...

MI ECO, RAZÓN DE SER.

¿Sientes hoy en la distancia? Tus dedos zarandean dos palabras, Juegan Sin ton ni son, en esta canción… ¿Besos y amores se olvidan…? Con el viento hacen  soñarse , Haces  Re, haces Do… Mi... Latente en una guitarra Tocas el mundo en Sol. Tocas Fa, tocas La, Tocas los labios de la verdad . Patricia López Castillo.

UN OLVIDO LLAMADO LUGAR

  Morir y renacer… Calma aparente, niñez dormida; Existencia de los segundos pasados. Morir y renacer… Las huellas se hacen camino, Y al viento se le antoja mi pelo. Morir y renacer… El tiempo sella mis labios y El silencio de un lugar me llama. Muero… …Despierto con la luna. Olvido… …caigo con el sol. Patricia López Castillo.

JIRONES DE TU PIEL

Esas ilustres pupilas Se encierran en la oscuridad. Decadentes y apagados Sus párpados en soledad Se encierran en una cárcel Falto de rimas sin piedad. De sonetos inmortales De palabras que el viento No se lleva sin modales. De cartas abandonadas Escritas con un tintero Que de sangre se llenó. Y esa pluma gastada, Aún por dentro mojada Describe en tu sonrisa La que fue ayer sumisa. Cruel ser, bella poetisa; Que le hizo desaparecer En un mundo donde hay prisas, Sin aliento, sin premisas. ¡Qué infortunio! ¡Me has de ver! ¿Qué verdad puedo ya creer? Y escribió hasta enloquecer Al verse mirada en su tez. Hoy esas manos desgarran, Contienen sus tiras de piel; Lentamente y en silencio Sin que nadie le pueda ver. Patricia López Castillo. 21-07-14

AL FILO DEL ABISMO.

Todo llega... ¿Y, cuándo preguntas tú? Ensimismado en tus quehaceres, ni siquiera das tregua a tu rostro, a tu piel enloquecida por el desastre inhumano que te sofoca. Quizás mañana, no tengas músculo suficiente para afrontar tu desidia. Tu tormento se retuerce entre la sofocante luz de la luna, que para ti, ayer fue tu alivio. Ni siquiera miras a un lado, y ni siquiera al otro. No rompes las cadenas que te atan, que fustigan tus pies a base de lágrimas callejeras. Y un gato maúlla y se lamenta contigo. Y otro te ronronea, aún tienes corazón. Qué más da si el dolor nos da la libertad, te da el suspiro para levantarte, cada mañana y admirar a otros, a ese llamado tú, que en tu espejo, hoy vislumbra inocuo tu llamada. Eres tú, sólo y despiadado dentro de ti, como una muñeca de porcelana, vestida con adornos lustrosos y de los que hablar. ¡Qué feliz! ¡Qué asombro! Vestido de traje, elegante, pero ¡que informal adentro! ...

EL JUEGO DE NADIE

Amanece... En sus casas aún existe el miedo de no saber, miedo de seguir perdiendo. Nadie, presta su manos y entre humos de reuniones, prometen a las gentes el ser nada para Nadie. El día es gris. Y la mirada, agria, dónde las palabras dañan las manos ajenas con monedas de carbón. Fábrica de oro para el rico, mina sin fondo para el pobre. ¿Cuánto más? ¿Cuántos más? ¿Cuántos días nos persigue esa defendida injusticia? Pones tú, pongo yo. ¿Saldremos de su juego?  Patricia López Castillo.

TIERRA Y AGUA, TRÁGAME.

Sin mirarte. Aún a ciegas Sabiendo lo imposible, el regocijo de ese universo te delata en suspiros. Esos labios perdidos Y abrumados en la mañana, Que no es mía, y a la par tuya. ¡Despierta! En la cubierta de este cuarto Un rayo de sol me ha despertado, Y hundido, tras ese fracaso infinito. Ahora son tus ojos y tus manos. ¡Que te delata en suspiros! ¡Que abruman la mañana! Con la brisa de otoño, en la ventana, en pleno verano, amanece tu sentencia. Y el algodón, se estremece. Respira por mi, despiadado Y sin darme aliento En un invierno que no es mío. Tan solo... ¿Un vaso de agua quita la sed? Tan sólo... ¿Un gemido hace estremecer? Y esas alas de hierro, que a su pesar pesan, y ese camino de balas que perdieron su arma. Son sus manos que recorren Las curvas de un sueño sin amo. Feliz en su drama, sin religión Contemplando su mirada. El rico olor a tierra mojada, Que desata, que hambre da Cuando aún las estrel...

Dame tu mano, es el fin.

Mis puños golpean una mesa de sádicas mentiras. De insultos saboreados por chiquillos que ayer fuimos. ¡Ya quisiera que vieran las heridas! ¡Ya quisiera que mis raíces no se regaran con lágrimas! ¡Ya quisieran que anduviera sobre el precipicio de sus dedos para callar mis labios! Manadas de lobos sedientos, que dicen ser hombres que cayeron en nidos podridos. Ratas salvajes devorando las páginas de un pasado. Fotos fulminantes, besos y frases donde mis manos se abren para salvarse de las súplicas que penan por la mudez de los arrodillados. Aprisionan la verdad en mi pecho. El silencio deserta el olvido. Sus sombras protegen las fortalezas del mundo y arrancan las sonrisas que nos dan la libertad.

SOLICITO UN DERECHO.

Ese aliento que te susurra en mi cama, que me hace despertar, los gritos en la calle, el ya no puedo más. Que ensordece mis oídos y me hace muda, porque mis sueños me han despertado, porque ellos no pueden más, verme gritar. Y ese mapa, que se acongoja al verme abrir los ojos, que espera mi lamento cuando me ve despertar. Sin sentido, sonámbula escribo para no hacerme esperar, no me importa si es tinta ó lápiz, porque mi montón de papeles se acuerda cada día de mi, mis dedos me hieren sino saco a relucir lo que ve mi sonrisa escondida, y me siento, y un café tengo de amigo en esta temprana tertulia. No hay derecho el no escuchar más de lo que uno realmente quiere. La escarcha, sujetada aún por la sombra de la aurora, envenena al sol caliente de quien vienen a juzgar. ¿Quién espera ser juez, o quién espera que le juzguen? Si en bares llenos de mugre, escribían la palabra libertad. Con servilletas de papel se divertían y creaban paisaje...

AMORES EN BANCARROTA

Son los ojos, de él, que no me dejan ver. Las ganas de vivir que no me dejan dormir. El despertar de una ilusión, que no le veo el fin. Cuando me dices, bajito, ¿que será de mi? Yo te susurro a tu "laito" niño, ve sin mi. Porque sabes volar, tu me enseñaste a valorar a aquel que sus alas tiene rotas a aquel que sufrió su derrota. ¡Dame una razón para no llorar! Dime al oído que no sufrirás más. Esta pena que me lleva a ti esta pena que quiero ponerle fin. Fin para no ser de ti, esclava de tu latir que no late ahora más que late por sobrevivir. Dame una mano, dame tus manos, y déjame que guíe. Déjame que sea yo, que bien se de ti, tu apoyo, tu amiga, tu aliento para vivir. Patricia López Castillo.

EL AMOR SE VISTE DE SEXO.

Sólo hizo falta un leve cruce de miradas. Casi escaso e insuficiente para que sus ojos, negro azabache, se clavasen en su espalda y atravesaran, sin más, el excitado corazón de ella. Bajo aquellos focos de colores desalentando la noche, ya tocaba hacer presa a alguna chica inocente. El vaivén de aquella música estimulaba sus caderas, provocando el ritmo en sus manos desnudas. Al compás, ella se movía y se deleitaba cantando casi a gritos aquella canción. Una canción ensordecida por aquella joven hipnótica. Lejana, ardiente. Pidiendo consuelo en su cintura; alegre, risueña, perdida en aquellas ganas locas de bailar con alguien. Con aquella   kizomba   que sonaba de fondo. Y cuerpo a cuerpo, ella imaginaba. <<Me lo dijo su mirada>> Dejaba atrás cualquier problema. Huía de ella misma si así lo quería. Dejaba la mente en blanco, siempre, cuando bailaba. Su sonrisa tan admirada por las luces de aquel antro, con aquella copa que sostenía, donde no tuvo más r...

LÍDER, PRINCESA y NOBLE

Ocurrió aquella noche. Aquella noche en la que su historia lidiaba una sonrisa por la agonía de aquel lúgubre pasaje de su vida. Se sentía afligida bajo aquel penar que su impaciencia quebró y fue dejando huir las mil y una preguntas río abajo, turbado y sangriento, tapando su mirada, ya perdida desde hacía unos meses. Algo que ni siquiera ella se planteó perder, algo que Raísa no hallaría respuesta atrapaba en su propio encuentro. Aquellas palabras se ocultaron en su memoria, encerradas en aquel encuentro sin salida. Raísa acababa de ver cómo sus entrañas se envenenaban lentamente al oír aquellas palabras que le crearon tanta inseguridad. Aún veía cómo le salía espuma de la boca a aquella anciana sin nombre. Aún recuerda el miedo que su cuerpo sintió, quedando petrificado en aquel cuchitril donde su pasión, ya no podría fundirse entre la aversión de tanta frialdad. El miedo la hizo correr no más allá de aquella puerta que la encerraba. El miedo la deslizaba de una habitación a otra...

ÁNGEL NEGRO

Si fuera mi cara La que se tiñe de paja. Si fueran mis labios Los que tiemblan de miedo. Si fueran mis ojos, Los que se cubren sin dueño. Si fueran mis dedos Los que ya no sintieran… …Sólo diría Adiós… O un simple hasta luego A mis días de haber sido. Con una mano, Alzaría mi despedida. Y con la otra mano, ella, me llevaría hasta el fin de mi dolor. Patricia López Castillo

AL SON DE LA LUNA

¡Desmiéntete alucinación! Amor de contrabando, Huye de cada noche En la que sueñas despertar. Eres amada, lejana, Haces brillar el sol Y ese rincón olvidado… … Haces temblar. Tus zapatos bailan, Al son del taconeo, Chocan con mi pupila, Profunda, latente… ¿Qué delirio pierde  un juicio por la piel? Ahora, pregunto, Tú callas… Ahora, el silencio, Nos da la respuesta.   Patricia López Castillo.