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FELIZ CUMPLEAÑOS

Un poco de teatro no nos viene mal. Espero que lo disfrutéis.          Llegaba de la calle, abrió la puerta, soltó las llaves en la mesita de la entrada y comenzó a buscarla, a llamarla: ¿Cata? ¿Catalina? ¡Cataaaaa!... (Horas antes, en el trabajo, le llegó una carta de ella que decía: “Para que me recuerdes siempre, perdóname). -¡Qué pasa! Andrés, ¡qué es éste escándalo! -¿Cómo que escándalo? ¿Qué hacen todas estas cajas en mitad del salón? (dijo haciéndose el desinteresado). -No lo ves, o es que estás ciego, recoger… -¡Recoger el qué! -dijo mientras se dirigía a la habitación de ambos-. -Recoger mis cosas, está clarísimo,-le decía mientras le seguía-. -¿Cómo? ¿A dónde puñetas vas? -dijo enfadado al ver la maleta encima de la cama-. -No lo sé, pero me voy. -Cata… ¿en que estás pensando? Sin decir nada… no entiendo qué es lo que esta pasando. -¿Acaso no entiendes ni una sola palabra de la carta que te envié? -¿Carta? ¿De qué me hablas aho...

BAJO LA ESCALERA

Allí se encontraron a Marta. Bajo el hueco de la escalera. Inmóvil, sin saber cómo había llegado hasta allí. Se había encogido su corazón. Helada y desconcertada no sabía donde estaba. El dolor que provocaban las cuerdas que ataban sus muñecas, el sudor de sus manos y la penumbra que la envolvía, la despertaron en su propio grito <<¡Auxilio!>> El terror la apresaba y sus dedos apenas los podía sentir. Notaba cómo el mármol se cernía en cada poro de su piel. Apenas intentó levantarse, desistió. No podía. Cuando se movía más de la cuenta se ahogaba. Estaba petrificada, le era imposible casi moverse. Empezó a retorcerse, a intentar desatarse, a intentar pedir ayuda, pero seguía sin conseguirlo. Como si de una serpiente se tratara, se retorció una y otra vez en el suelo hasta quedarse dormida. En quince minutos, se despertó gritando y llorando desconsoladamente. Apenas le salía la voz, apenas ella misma se escuchaba cuando nombraba a alguien para que...

ABUELITO, ABUELITA.

Ya ni siquiera el castillo tiene la luz encendida, ¡Apagón! Y con una mirada en mi espejo, suena una comparsa en mi corazón. Que de recuerdos pasan por la Alameda, por esta vida que recuerdo hoy... Ellos tan felices juntos, de la mano no se separaban, nacieron juntos y separados hoy están. Que cruel es esta vida si te da la soledad. Porque soledad impuesta llaman a la verdadera incomprensión. Que dos cruces levantadas a lo lejos las diviso yo. Una vacía que llora, que llora por su amor,y otra.... otra... que ya lloró en aquel salón. Que cruel es mi conciencia cuando no se deja llevar, nada más que por los hilos de un pasado que anhelo. Un pasado que fue de él, de su mano en el puchero, - buenos días mi princesa, ¿qué desayunas primero? Y a la par ella, tan dispuesta y preparando otra regañina, prepara su anzuelo, -ay Alfonso, que ya te veo, que intención más amarga, que hasta la niña la haces levantarse temprano, ¡ay que no me duermes!, ¡ay... lo que te quiero!-. ...

ARIA EN PRIMAVERA

Aria en Primavera Fueron las paradas, Que esta vida te hizo ver, Sentir, vivir de esta forma; Fue, el vivir tan deprisa, Tan intenso y tan loco de atar fue… Inmenso mundo, rico en soledad, Despiadado por tu huellas Que dejaron atrás en el otro mundo, Mundo donde ya no estás. Aún sigues, tú, Profundo en tu mirar. Que de necesitar, No necesita nada para vivir, Sólo un “bollo de pan” Y buen aceite de la tierra, ¡ Y tan feliz que allá vas! Paseando por el olivar Sin necesidad de mirar atrás. Que fueron de las risas, De las sonrisas a tu despertar, De tu embriagadora fragancia Que a perfume jamás olerá. Que fueron de tus abrazos, Que fueron de tus palabras Perdidas por un mañana Que no amanece sin más. Camina en tu sombra Y a tu sombra volverás, ¡Qué ciencia cierta, E incierta por mi despertar! Despertar que despierto en vela, Vela que desapareció a tus pasos Amando el olvido en un suspiro, A lo lejos… ¿Porqué ol...

Y MIENTRAS, PUEDO DEDICARTE UN VERSO

Quisiera escribir en tan poco tiempo lo que el tiempo no me dejará que escriba... ...Y así descubrí tu mirada; una mirada muerta que mis ojos ilusos y enrojecidos, sacrificaron mi sonrisa por tu nueva venda (Por descubrir aquella mirada...) Un sentimiento que es perseguido por doquier, caminos que nos hacen ver por donde debemos ir, en donde debemos pisar, andar y parar (Senderos por donde nos vieron y verán partir...) Quien me dijo a mi que el camino era fácil, que el camino me lo enseñarían, que el camino lo tengo que elegir yo. (Me dijo a mi que ella me dominaría...) Y así empiezan los caminos que recorren tu alma, y a tu lado la mía, que te ve envejecer. Y observo aquel consuelo que aún vive, y me observo y camino a paso de gigantes como tu misma me enseñaste. Y me miro y te miro madre, y camino y te miro, madre, (Mis pasos tampoco serán infinitos...) Patricia López Castillo.

ELLA ES RIVERA.

Me hizo ver la ilusión de sus palabras. Ágil en su experiencia Que alegría derrocha... Ella es pura. Y con un secreto en sus ojos el alma en vilo me dejó. Su pasado, añejo y desnutrido por ese alma que la dejó. Abandonada en su reflejo, Sonríe cada día, si puede, Para verme feliz. Es el consuelo de mi alma. La que me enseñó a reir Y despertar bajo este lápiz La que despertó mi raiz. Mi tinta resucitaste, ¡Oh! Paqui... ay... Rivera es tu nombre Latente y sincera. Puedo derretirme, Describiendo su corazón, En un tintero se me escapa En un verso, tu amor. Patricia López Castillo.

Déjame que te cuente.

Déjame que no llore. Que mi llanto no lo oigan   los   sordos.  Déjame que mi angustia no sea amarga a mis pasos, arrastrados y sin rumbo sin llegar a ninguna parte, Sin fuerza   van pisando aquellas lágrimas que me dejaste, en aquellas   horas ,  que matan sin piedad, testigos de nuestro desnudo al azar.  Déjame que te bese, aquella herida que sin curar aún sangra. Déjame que te bese, que mis labios enrojezcan tus mejillas de nuevo, como   antaño, en esos días soleados. ¡Qué fueron de aquellos días! Dime,  si aún buscas piedad en tu alma, consuelo en mi sonrisa, quizás no seré yo, quien sepa sostenerte en mis brazos. Quizás, no seré, quien haga de ti mi prisionero. Y si aún pides piedad en tu mirada, ¡Ni rencor ni lástima! ¡Que se lleven los demonios quien de ti no se apiada! ¿Porqué pedir paciencia si ni siquiera te la ofrecieron? ¿Porqué encontrar perdón cuando ni siquiera te ...

SE LE FUE DE LAS MANOS

....Sola, recogió sus cenizas y las sembró de valor en aquel rincón donde despojó su flor... ...Ella, que vio florecer una sonrisa  en la miseria y en la adolescente penumbra. … Ella, que de una inocente brisa Cultivó en sus labios mojados lo que un beso la marcó. De ella, de aquella, de ella… De aquel día me hablaron... De la envidia la acusaron ser testigo, ¡Qué dolor pasear como mendigo! Fue aquel día, donde su tez ya no brillaba. Fue aquel grito que derramaba su piel, Enroscada entre sus sábanas. Fueron sus sienes, que arrastraron De dolor las ánimas. Fue el dolor, que no tuvo piedad de ella. Fue el llanto del día en el que amó. Patricia López Castillo

¡DESPERTARME! DE ESTE MUNDO...

Hoy soñé que el mundo ardía. Hoy soñé que los niños odiaban. Hoy soñé… Que el cielo azul sangraba… … A mis ojos que están despiertos, día y noche sin descanso… ...Evito las miradas de gente que pasa a mi lado. Porque no hay más dolor que pedir algo que es tuyo. Porque no hay más traición a uno mismo; cabizbajo y disciplinado... Y hoy me engaño, nos engañamos soñando; ¡Aún creemos que es un sueño! Pero seguimos agachando la mirada, seguimos luchando sin saber cómo luchar, y seguimos dejando el mundo sangrar. Patricia López Castillo.

DUEÑO DE UN VERSO

Bajo tu boina aún liviana, Y tu fiebre espartana, Tus ojos velan el verso Recitado a la deriva. Tú, poeta que duerme Entre las piedras. Cercano a la marea y Vigilante de sus olas, Eres dueño del aire que meces en tinta y esclavo de del ancla que su sujeta tus manos. Patricia López Castillo.

UNA VIDA DE 97 AÑOS

"El timbre suena una vez. Nadie abre. Por segunda vez María volvió a llamar, esta vez, aporreó la puerta, acercó su oído, escuchó unos pasos, no muy ligeros, y esperó. Una mujer de unos 68 años le abrió. Parecía no ser la dueña. La chica saludó, pidió paso y entró entró a la casa. Era amplia, enmascarada con muebles muy antiguos pero bien conservados. El pasillo era largo, algo oscuro y con las paredes amarillentas por el paso del tiempo. A cada lado había una puerta cerrada y otra entreabierta. En cada cama, se veían las muñecas de porcelana olvidadas y sumidas en una capa de polvo. Cada paso que daban juntas por el pasillo mientras hablaban, un aire fresco aliviaba el calor de la calle. Se acercaban al salón.  En pocos minutos, el olor del aire fresco fue cambiando. De una brisa agradable, fue pasando a un olor añejo y espeso, como si a cada respiro, el desaliñado aire vaciara todo el frescor que el oxígeno produce.  Allí estaba la hija de la dueña de la ca...

Los Recuerdos

En el momento en que se paran tus sentidos debes empezar a temer. En el momento en el que no escuchamos nada ni a nadie, debemos de empezar a preocuparnos. ¿Cuántas veces se te ha parado la mente y no escuchabas ni tu propia voz? ¿Cuántas veces después de no escuchar tu voz, has escuchado otras mil voces desconocidas, y de entre tantas alguna te resultaba ser familiar? Amig@, son los recuerdos que creemos que se nos olvidan o se van... Pero no es cierto. No se van. Están perennes esperando una respuesta a la ignorancia. Son constantes y nos hacen ver que siguen vivos. Porque los recuerdos nos hacen recordar lo que un día vivimos, lo que un día fuimos y lo que somos gracias a todo aquello que hoy se recuerda. La constancia con la que los recuerdos aman la vida es ilimitada, es supernatural y te puede transportar al lugar más agradable del mundo, al minuto más doloroso, o al que un día olvidaste por completo... ¿Porqué el ser humano tiende a olvidar sus recuerdos? ¿Porqué no apr...

Sólo un recuerdo

Cuando se mira alrededor, se ve lo que cada persona tiene en su mente. Y ahi jugamos al juego de lo que yo quiero ver y de lo que no veo, o simplemente no me apetece enfrentarme ahora. Despues de un poquito de más de dos meses, y de ver tanta calamidad en la calle, tanto robo, tanta molestia inservible y molesta, uno se da cuenta de que hay algo todavía por hacer. Fueron tantos momentos en los que sentirse reina, princesa, dama o mujer ya no importaba. Para ser cada una de estas cosas, solo hay que saber creer en en uno mismo. No a todo el mundo trataron igual, y digo todo, porque también nos podemos sentir reyes, príncipes, señores u hombres. Si... cada persona es un mundo. Aunque si dieramos cuenta, o importancia real a esta frase, veríamos que el mundo esta hecho por personas, y que cada uno tiene una alma de diferente color pero no de diferente mundo. Así fue él, un alma de color en un mundo oscuro y triste. Lleno de esperanzas rotas por un pasado, cada día se levantaba y su ...

El motivo

Con una oleada de desatres, ya sean humanos o naturales, existe la posibilidad de que todo el pasado quede hecho trizas en un presente como el que hoy día conocemos. Después de tanto cavilar, y volver a decidir que la historia tiene que volver a resurgir de las cenizas, me temo que lo mejor acaba de empezar aunque todo quedase en ruinas. Y es que, mirar al pasado no es recaer, sino construir cada piedrecita olvidada, cada roca que fue un muro, y volverlo a alzar para construir un presente mejor. Se añorará todo lo impensable, y se recordará lo vivido como si cada momento de flaqueza marcara el territorio de una ruina que será histórica y de la cual enseñaremos... Porque volver a empezar es hacerlo desde la historia, desde el pasado que fue tapado por un manto silencioso de miradas que sólo miran, y que hablan de lo que podría ser, y de lo que no fue.