ELLA ES RIVERA.


Me hizo ver la ilusión de sus palabras.
Ágil en su experiencia
Que alegría derrocha...

Ella es pura.
Y con un secreto en sus ojos
el alma en vilo me dejó.
Su pasado, añejo y desnutrido
por ese alma que la dejó.
Abandonada en su reflejo,
Sonríe cada día, si puede,
Para verme feliz.

Es el consuelo de mi alma.
La que me enseñó a reir
Y despertar bajo este lápiz
La que despertó mi raiz.

Mi tinta resucitaste,
¡Oh! Paqui...
ay... Rivera es tu nombre
Latente y sincera.

Puedo derretirme,
Describiendo su corazón,
En un tintero se me escapa
En un verso, tu amor.

Patricia López Castillo.

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